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miércoles, 21 de febrero de 2018

Ciclo Geoforo 17: RESUMEN-CONCLUSIONES (CONOCER PARA GESTIONAR: RIESGOS NATURALES EN EL TERRI­TORIO ARAGONÉS)



 
El GEOFORO por una Nueva Cultura de la Tierra organizó en febrero-marzo de 2017 el ciclo de mesas redondas CONOCER PARA GESTIONAR: RIESGOS NATURALES EN EL TERRI­TORIO ARAGONÉS’, que se desarrolló en el Salón de Actos del edificio de Ciencias Geológicas del campus universitario de la Pza. San Francisco. 


El objeto de atención de este ciclo fueron los procesos naturales potencialmente catastróficos que pueden afectarnos (terremotos, deslizamientos, inun­daciones, hundimientos kársticos, incendios, contin­gen­cias meteorológicas…) y la gestión que se hace de los mismos. Con la participación de una veintena de expertos de la Universidad, la Administra­ción y la empresa privada, se reflexionó y debatió sobre (i) el conocimiento científico de dichos procesos en Aragón; (ii) los mapas de peligrosidad que existen, la metodología para abordarlos y su fiabilidad, y (iii) sus implicaciones prácticas en la planificación de usos del territorio, urbanismo e infraestructuras.





MESA REDONDA (9 febrero): "El suelo se mueve: terremotos y deslizamientos del terreno". Ponentes: José Luis Simón (Dpto. de Ciencias de la Tierra, Universidad de Zaragoza), Antonio Aretxabala (geólogo consultor) y Juan Ignacio Bartolomé, geólogo de la consultora GEOSCAN. Modera: Antonio M. Casas, Dpto. de Ciencias de la Tierra.

J.L. Simón expuso los distintos mapas de peligrosidad sísmi­ca que elaboran y utilizan las adminis­tra­ciones públicas, y los criterios para su uso. Entre ellos, el mapa inicialmente incluido por el Gobierno de Aragón en la base cartográfica IDEAragón, basado en criterios heterogéneos, fue discutido críticamente; en la actualidad se constata que dicho mapa ha sido retirado del portal web IDEAragón. Los mapas de peli­grosidad oficiales del Instituto Geográfico Nacional son ac­tua­lizados conforme el conocimiento científico avanza, si bien los últimos publicados por este organismo no han sido trasladados aún a la Norma de Construcción Sismorresistente. El conocimiento geológico, cada vez mayor, que se tiene de las fallas activas y potencialmente sismogénicas (especialmente en la Cordillera Ibérica) ha de servir en un futuro cercano para una valoración más realista de dicha peligrosidad.

A. Aretxabala enfatizó la importancia que tiene asimismo la investigación histórica, centrándose en varios terremotos antiguos ocurridos en el SW de Zaragoza (Cimballa, 1912; Used, 1953) y en la Canal de Berdún (Martes, 1923). Esta última zona es crítica por cuanto conjuga una sismicidad natural importante con una fuerte inestabilidad de muchas laderas, algo que se ha puesto de manifiesto con las obras de ampliación del embalse de Yesa. Dichas obras se acometieron sin un estudio riguroso de las potenciales acciones símicas sobre vertientes que son, ya de por sí, inestables. Las consecuencias están siendo un movimiento continuo y poco controlado del terreno que amenaza la seguridad de la presa.

J.I. Bartolomé abundó en los problemas geotécnicos que se derivan de una mala valoración de la peligrosidad combinada que afecta a obras como el embalse de Yesa (seísmos naturales + deslizamientos del terreno detonados por seísmos + sismicidad inducida), que no siempre se refleja convenientemente en mapas de peligrosidad o susceptibilidad convencionales. 



2ª MESA REDONDA (23 febrero): "Los ríos se desbordan: el riesgo de inundaciones". Ponentes: Andrés Díez Herrero (Instituto Geológico y Minero de España), José Ángel Losada García (Confederación Hidrográfica del Ebro) y José Mª García Ruiz (Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC). Moderan: Alfredo Ollero (Dpto. de Geografía y Ordenación del Territorio, Universidad de Zaragoza) y Carlos Revuelto (GEOSCAN).

El riesgo de inundación está bien localizado; los ríos se desbordan como proceso natural autorregulador de su energía. Pero la exposición al riesgo ha causado en Aragón pérdida de vidas humanas y destrucción de propiedades e infraestructuras. Destacan avenidas excepcionales en áreas de montaña, como la del barranco de Arás en agosto de 1996, o las acontecidas en las cuencas del Aragón y el Gállego en octubre de 2012 y en la del Cinca-Ésera en junio de 2013. Tenemos que aprender de estos eventos del pasado.

En el ámbito científico-técnico se cuenta con diferentes metodo­logías de análisis y cartografía del riesgo de inundación, que han visto avances muy destacados en las dos últimas décadas. Un buen ejemplo es el software de simulación bidimensional de avenidas, como es el caso del modelo Iber, así como metodologías pluridisciplinares para el estudio de avenidas históricas como la dendro-morfología. Los mapas de peligrosidad son muy útiles para la gestión, pero todavía es preciso trabajar mejor la cartografía de riesgo. Y falta el paso final del riesgo a la resiliencia, desde el conocimiento técnico hasta la percepción social, la sensibilización y la adecuada planificación.

Las cartografías de peligrosidad y riesgo desarrolladas en la demarcación hidrográfica del Ebro a raíz de la Directiva europea de Inundaciones son bastante fiables y totalmente accesibles, y se sigue haciendo un esfuerzo por extenderlas por la red fluvial. Estas cartografías son mejores y de mucho mayor detalle que el mapa de susceptibilidad del Gobierno de Aragón, que no deja de ser una aproximación de escala insuficiente y que no sirve para lo que desde el propio Plan Cartográfico de Aragón 2017-2020 se indica, es decir, para la elaboración de planeamiento y/o programación territorial.

Los planes de gestión de riesgos de inundación contemplan diferentes tipos de medidas, incluyendo algunas de ordenación del territorio, lo que supone un cambio respecto a formas de actuación pasadas. Pero queda aún mucho camino por recorrer en la sensibilización y en la planificación. Hemos acumulado experiencia y buenos mapas, pero falla todavía en algunos casos la gestión y la toma de decisiones.


3ª MESA REDONDA (9 marzo): "El suelo se hunde: convivir con las dolinas". Ponentes: Óscar Pueyo (Dpto. de Ciencias de la Tierra, Universidad de Zaragoza), Teresa Lamelas (Centro Universitario de la Defensa), Javier Gracia (Control 7), Alberto Gracia (CTA consultores). Modera: José Luis Simón (Dpto. Ciencias de la Tierra).

Las dolinas aluviales son un fenómeno natural que viene ocurriendo en el centro de la Cuenca del Ebro desde hace cientos de miles de años debido a la disolución de las sales neógenas del subsuelo por el agua subterránea y a la consiguiente subsidencia o colapso de la cubierta aluvial cuaternaria. Los problemas que ocasiona ese hundimiento del suelo, sobre todo en las construcciones, ocasionan pérdidas económicas considerables y deterioro de infraestructuras en todo el entorno de Zaragoza.

La respuesta a la amenaza de la subsidencia kárstica requiere acciones en todas las facetas de la gestión de riesgos: conocer científicamente el fenómeno (mapas de peligrosidad); evitar la exposición al peligro, o al menos adecuar el valor de las edificaciones e infraestructuras a las probabilidades de subsidencia en cada lugar (ordenación de usos del territorio), y dismi­nuir la vulnerabilidad de las construcciones que, por alguna razón, hayan de emplazarse en zonas peligrosas (diseños constructivos). A estas medidas preven­tivas hay que sumar las acciones de remediación de daños cuando las primeras han fallado (soluciones técnicas a posteriori).

Los mapas de peligrosidad que investigadores del Dpto. de Ciencias de la Tierra elaboraron hace dos décadas, y el Ayuntamiento de Zaragoza tiene alojados en su web, han servido para orientar la ordenación de nuevos suelos urbanos. Desde el Dpto. de Geografía y Ordenación del Territorio se han conseguido mejoras en forma de mapas de susceptibilidad basados en el cruce de información multi­disciplinar mediante herramientas SIG. No obstante, todo ello no exime de la necesidad de abordar estudios geológicos y geotécnicos de detalle para diagnosticar cada caso y tomar las decisiones oportunas en cada proyecto constructivo. Y ello no sólo en las nuevas áreas urbanas, sino también en aquéllas ya consolidadas que no han sido en general objeto de estudios de ese tipo, y que continuamente se ven afectadas por problemas de subsidencia recurrente (barrios de Miralbueno, Valdefierro, Casetas…)

Construir sobre una dolina es técnicamente posible, pero muy arriesgado. Si bien en los primeros años pueden no manifestarse síntomas de subsidencia, al cabo del tiempo suelen acabar apareciendo, y el coste económico de cualquier solución implementada a posteriori puede llegar a exceder el valor de los propios bienes afectados.






4ª MESA REDONDA (23 marzo):  "Heladas, sequías, incendios: los peligros del clima". Ponentes: Miguel Ángel Saz (Dpto. de Geo­gra­fía y Ordenación del Territorio, Uni­ver­sidad de Zaragoza), Sergio Vicente (IPE-CSIC), Juan de la Riva (Dpto. Geografía y O.T.) y Miguel Ángel Clavero (Jefe de Ser­vicio de Seguridad y Protección Civil del Gobier­no de Aragón). Modera: Maite Eche­verría (Dpto. Geografía y O.T.).

M.A. Saz expuso cómo las heladas se asocian a condiciones de estabilidad atmosférica e inver­sión térmica o a la advección de aire muy frío. Su impacto sobre la agricultura varía según el momento del año en que se producen, siendo especialmente dañinas las primaverales.

S. Vicente recordó que las sequías son frecuentes en Aragón, con notables impactos hidrológicos, ambientales y agrícolas. Dada la dificultad de predicción, resulta conveniente su monitorización en tiempo real para valorar adecuadamente su severidad y extensión superficial.

Para J. de la Riva, el fuego ha sido siempre un factor ecológico de primera magnitud y una herramienta de gestión en los ecosistemas mediterráneos (medios heterogéneos pero inestables, en los que la intensa acción antrópica ha dejado su impronta). Durante las últimas décadas, la desvitalización del medio rural y los cambios en los modos de vida han generado una ruptura del equi­librio en nuestra relación con la naturaleza. En este contexto, se produce un incremento en la ocurrencia y en la magnitud de los daños acarreados por el fuego. Los escenarios previstos de cambio climático no harían sino agravar este problema socio-ambiental. Son necesarias acciones orientadas a la recuperación del monte como espacio vivido, provisor de recursos en un contexto de sostenibilidad y mediante prácticas acordes a ello. Sólo así será factible reducir la carga de combustible y atenuar la causalidad humana en los incendios.

M.A. Clavero recordó que más del 70% de los incendios en Aragón son producidos por la actividad o negligencia humana, por lo que podrían clasificarse como un riesgos antrópico. La protección civil es una disciplina transversal y jerárquica, que empieza por la autoprotección y, en función de la evolución de la emergencia, se extiende al ámbito local, autonómico y estatal.  

M. Echeverría resumió que los riesgos de heladas, sequías e incendios presentan en Aragón una frecuencia derivada de condiciones climáticas extremas en determinados períodos del año, causando graves pérdidas que hacen que su análisis estadístico y cartográfico sean tareas absolutamente necesarias. Conjugar el estudio científico de estos fenómenos por los especialistas con la implementación de medidas de previsión, planificación y prevención por parte de las administraciones es la vía para gestionar adecuadamente dichos riesgos.






5ª MESA REDONDA (30 marzo): "El reto de proteger nuestros paisajes". Ponentes: Paloma Ibarra (Dpto. de Geografía y Ordenación del Territorio, Universidad de Zaragoza), Chabier de Jaime (Centro de estudios del Jiloca, IES Calamocha). Modera: Maite Echeverría (Dpto. Geografía y O.T.).

Aragón cuenta con una gran riqueza paisa­jís­tica basada en la diversidad natural y patri­monial de nuestro territorio. Esa riqueza me­rece todos nuestros esfuerzos, desde las accio­nes generales de investigación y gestión que se rea­lizan desde la Universidad y la Admi­nis­tración hasta la protección de un paisaje cultural ligado al tratamiento de una especie arbórea concreta, como es el chopo cabecero.

P. Ibarra recordó que el Convenio Europeo del Paisaje (2000) define paisaje como “cualquier parte del territorio, tal como es percibida por las poblaciones, cuyo carácter resulta de la acción de factores naturales y humanos y de sus interrelaciones”. El paisaje tiene importancia cre­­ciente en nuestra sociedad como reflejo del es­tado ambiental, como fuente de atracción turística, recurso económico y motor de desarrollo del territorio, y también como conformador de identidad cultural y calidad de vida. En Aragón se ha traba­jado bien en la cartografía básica y en el diagnóstico del paisaje en la dirección del C.E.P., pero queda todavía mucho por hacer a nivel de investigación, de gestión y también de educación ambiental y concienciación social.

El paisaje del chopo cabecero, estudiado y divulgado en profundidad por Ch. de Jaime, es resultado de un aprovechamiento agroforestal que durante siglos ha permitido la producción de madera en riberas sometidas a una intensa presión ganadera, generando unos paisajes agrarios únicos en Europa dotados de un gran interés cultural, histórico y ambiental.



CONSIDERACIONES FINALES
  
Un objetivo importante del ciclo del Geoforo era trasladar a la ciudadanía lo que el conocimiento científico-técnico puede aportar para que la Administración y la sociedad gestionen adecuadamente las amenazas de catástrofes naturales. En particular, un común denominador de varias de ellas fue el análisis de los mapas de peligrosidad impulsados por el Gobierno de Aragón y alojados en el servidor cartográfico IDEAragón. El Plan Cartográfico de Aragón señala que “esta cartografía temática debe ser tenida en cuenta para la elaboración de planeamiento y/o programación territorial, urbanística, ambiental, de patrimonio cultural, hidrológica, forestal, de protección civil y de cualquier otra política pública con incidencia territorial’.

Del análisis, discusión y evaluación realizada por distintos especialistas participantes en el ciclo se desprenden una serie de consideraciones sobre dichos mapas. En algunas ocasiones los criterios utilizados para su elaboración no están bien diseñados (caso del factor orográfico como único determinante de la susceptibilidad de movimientos de ladera, o la presencia de unidades solubles en superficie en el caso de la susceptibilidad de dolinas). Se puso de manifiesto cómo el conocimiento científico que se tiene sobre algunos de los procesos analizados es mucho más profundo que los criterios utilizados para la elaboración de los mapas, y que en ocasiones la resolución gráfica de éstos no es la necesaria para cumplir su cometido en relación con el planeamiento territorial, urbanístico, ambiental o de protección civil. Por todo ello, cabe instar al Gobierno de Aragón a que revise los mapas de riesgo y susceptibilidad que aparecen accesibles en IDEAragón, y que busque para ello el asesoramiento necesario entre la comunidad científica habilitando los cauces de participación oportunos. 




viernes, 28 de abril de 2017

GEOLODIA 2017


Información del próximo Geolodía 17 , que celebrará el sábado 6 de mayo en Calamocha (Teruel).



miércoles, 1 de febrero de 2017

EL SUELO SE MUEVE: TERREMOTOS Y DESLIZAMIENTOS DEL TERRENO



Permitidnos recordaros que el GEOFORO por una Nueva Cultura de la Tierra ha organizado un CICLO DE MESAS REDONDAS bajo el título general: "CONOCER PARA GESTIONAR: RIESGOS NATURALES EN EL TERRITORIO ARAGONÉS". Se desarrollará entre el 9 de febrero y el 30 de marzo, con un total de cinco sesiones que tendrán lugar en  el Salón de Actos del edifico de Geología del campus universitario de la Pza. San Francisco de la ciudad de Zaragoza.

El objeto de atención de este ciclo son los procesos naturales potencialmente catastróficos que pueden afectarnos (terremotos, deslizamientos, inundaciones, erosión, hundimientos kársticos, incendios, contingencias meteorológicas…) y la gestión que se hace o puede hacerse de los mismos. Con la participación de una veintena de expertos vinculados a la Universidad, la Administración y la empresa  privada, reflexionaremos y debatiremos sobre (i) el conocimiento científico que se tiene de dichos procesos  en el territorio de Aragón; (ii) los mapas de peligrosidad que existen al respecto, la metodología más  adecuada para abordarlos y su fiabilidad, y (iii) sus implicaciones prácticas en la planificación de usos del  territorio, urbanismo e infraestructuras.

La PRIMERA MESA REDONDA tiene como título "El suelo se mueve: terremotos y deslizamientos del  terreno". Tendrá como ponentes a José Luis Simón (profesor del Dpto. de Ciencias de la Tierra de la  Universidad de Zaragoza), Antonio Aretxabala (experto en riesgos naturales y vinculado al mismo Dpto.) y Juan Ignacio Bartolomé, geólogo de la consultora aragonesa GEOSCAN. Moderará Antonio M. Casas,  profesor asimismo del Dpto. de Ciencias de la Tierra.

En esta mesa se pretende analizar la distribución de la peligrosidad sísmica en el territorio aragonés, las  distintas formas de abordar su valoración, los diferentes mapas de peligrosidad sísmica que con carácter  'oficial' utilizan las Administraciones Públicas, la distribución de  nuestras laderas inestables y los factores que las condicionan (entre ellos, los propios movimientos sísmicos), así como la gestión que nuestra sociedad  hace de toda esa información en beneficio de la seguridad de las personas y los bienes.

Un cordial saludo, en nombre del GEOFORO por una Nueva Cultura de la Tierra.

domingo, 22 de enero de 2017

Ciclo Geoforo 17: CONOCER PARA GESTIONAR: RIESGOS NATURALES EN EL TERRITORIO ARAGONÉS



Tenemos el placer de informaros de que el Geoforo por una Nueva Cultura de la Tierra ha organizado un CICLO DE MESAS REDONDAS bajo el título general:

CONOCER PARA GESTIONAR: RIESGOS NATURALES EN EL TERRI­TORIO ARAGONÉS

Se desarrollará entre el 9 de febrero y el 30 de marzo, en Zaragoza,  con un total de cinco sesiones que tendrán lugar el el Salón de Actos del edifico de Geología del campus universitario de la Pza. San Francisco. Os enviamos el cartel informativo general de dicho ciclo. Oportunamente os haremos llegar asimismo los carteles de cada una de las mesas redondas, con los nombres de los moderadores y ponentes de cada una.

El objeto de atención de este ciclo son los procesos naturales potencialmente catastróficos que pueden afectarnos (terremotos, deslizamientos, inundaciones, erosión, hundimientos kársticos, incendios, contingencias meteorológicas…) y la gestión que se hace o puede hacerse de los mismos. Con la participación de una veintena de expertos vinculados a la Universidad, la Administración y la empresa privada, reflexionaremos y debatiremos sobre (i) el conocimiento científico que se tiene de dichos procesos en el territorio de Aragón; (ii) los mapas de peligrosidad que existen al respecto, la metodología más adecuada para abordarlos y su fiabilidad, y (iii) sus implicaciones prácticas en la planificación de usos del territorio, urbanismo e infraestructuras.

El Geoforo por una Nueva Cultura de la Tierra es un colectivo de opinión aragonés que agrupa a más de un centenar de científicos y profesionales. Su objetivo es fomentar el debate y la elaboración de propuestas racionales sobre temas del ámbito de la geología, geografía, medio ambiente y territorio que sean de interés social. 



sábado, 2 de julio de 2016

50ª CURSO DE GEOLOGIA PRACTICA DE LA UNIVERSIDAD DE VERANO DE TERUEL

Este año, la Universidad de Verano de Teruel celebra la edición nº 50 del Curso de Geología Práctica los días 17 a 22 de julio. Aprovechando una edición tan señalada, el curso va a poner el valor la contribución de Teruel a la cultura geológica de nuestro país. Bajo el subtítulo ‘Cincuenta Lugares de Interés Geológico que contribuyen a la cultura de la Tierra’, el programa recorrerá una larga serie de localidades declaradas formalmente como LIGs por el Gobierno de Aragón en Decreto promulgado en 2015.


Algunas de visitas van a ser actividades abiertas al público, a fin de que esta edición especial del Curso y sus mensajes centrales se hagan visible también en el propio territorio turolense. Se van a celebrar actividades abiertas en: Albarracín (lunes 18), Villarroya de los Pinares (martes 19), Utrillas (miércoles 20), Aliaga (jueves 21) y Teruel (viernes 22). Cada una de ellas se desarrollará en el  lugar y hora que se indica en el cartel anunciador que acompañamos:












jueves, 30 de junio de 2016

RIESGOS EN LA ALMOZARA


En 1979 la Industrial Química de Zaragoza (IQZ) cerraba sus puertas en La Almozara y la empresa de producción de ácido sulfúrico desaparecía, desde entonces el barrio de La Almozara ha cambiado mucho, unido tanto al desarrollo de las edificaciones del entorno de La Aljafería, la construcción de la urbanización Puerta de Sancho, el barrio del AVE, la expo de 2008, etc.
Sin embargo, parte de la herencia de la empresa química que estuvo funcionando por casi un siglo en el barrio ha dejado parte de su historia en el subsuelo del barrio. Los casos de la aparición de aguas de pH muy ácido en Plaza Europa asociado a un nivel colgado con respecto al acuífero del Ebro, el temor de las afecciones de estas aguas y su pluma a las cimentaciones de las edificaciones de la Avenida Pablo Gargallo, y la dispersión por todo el barrio de las escorias de la industrial química sin conocerse hoy en día su distribución completa, ha producido que aún conociéndose la problemática a lo largo de todo el barrio, no se haya articulado un plan de vigilancia y control de construcciones, modificaciones o excavaciones del barrio. Esta problemática volvió a salir a la luz hace unos años cuando se realizó la construcción de la Guardería municipal del barrio donde volvieron aparecer los mismos problemas, o cuando se construyó el parking S de la Expo, donde actualmente se hace el rastro de Zaragoza.
En el barrio, la gente mayor recuerda “las piritas” nombre local para las escorias que se distribuyeron por todo el barrio, pero quizás además de este calificativo coloquial, hay que incorporar los metales pesados asociados a dichos restos, en 2010 la empresa Tubkal realizó un estudio para CHE sobre “La Caracterización hidrogeológica del Barrio de La Almozara (enlazo el informe al final del correo)” que seguía las recomendaciones de un informe previo (que adjunto) sobre la problemática en el barrio. En dichos informes se constata “que el agua subterránea está afectada por metales en los que se superan los límites de la normativa holandesa para arsénico, antimonio, cadmio, selenio, zinz o mercurio” y que se desarrollan principalmente en la vertical de las instalaciones industriales pero también en las zonas asociadas a vertido de escorias de cuya distribución se indica “la elevada dispersión tanto espacial como en espesor de los vertidos” y en el que la extensión, con los datos disponibles, incluyen puntos a ambos lados del barrio (entorno de plaza Europa, parque de la Aljafería o Aparcamiento Sur de la Expo”.
Es, como muchas otras veces, un riesgo dormido del que por desconocimiento, desinterés u otras preocupaciones sigue existiendo en el subsuelo de La Almozara sin que exista un plan director de descontaminación, seguimiento o control de las actuaciones constructivas del barrio.
En algunos casos, el terreno del barrio ganado al río, usó de estas escorias como fuente para ganar las motas y recuperar lo erosionado por el río, recordemos que las riadas de los años 60 asolaron parte del barrio. De estos datos se conocen los aportes a la mota en la zona próxima al Parque Deportivo Ebro (antigua sindical) y al N de las instalaciones del C.D. Ebro. Es por tanto un problema asociado a la contaminación pero también a encontrarnos en sectores próximos a las zonas inundables habituales del Ebro.
La peligrosidad estática de estos materiales, mientras no se movilicen no parecen un gran problema, y cuando las aguas de infiltración terminan en el acuífero del Ebro, éste las diluye sin grandes problemas. Pero la presencia de acuíferos colgados pero también de actuaciones que vuelvan a poner en superficie dichos materiales definen la problemática potencial.
Hace unos meses, la Asociación de Vecinos Río Ebro de la Almozara, junto a la Asociación de Vecinos de La Aljafería, solicitó al departamento de Ciencias de la Tierra una evaluación ante la próxima construcción de una Torre de gran altura en Plaza Europa y consiguiente excavación de varios sótanos (dependiendo del documento, 3 o 4) en el borde de la zona de policía del cauce y en la plaza Europa. Creíamos en dicho momento, que la problemática podía permitir al GEOforo tratar este tema, en el mismo Barrio de La Almozara, donde evaluar temas de inundabilidad y herencia de contaminación industrial, como también tratar el tema de la construcción en zonas próximas al cauce.
GEOFORO ha  organizado una jornada el próximo día 13 de julio en el Centro Cívico de la Almozara